¡Se acaba la harina! (Esp/Eng)

Published on HivePostify by @popurri · Mon Aug 31 2026

Hola amigos de Hiveargentina.

En esta iniciativa del mes he aprendido sobre el significado de la palabra "quilombo". Este relato es una mezcla entre ficción y experiencias vividas en años de crisis, donde los "quilombos"eran muy frecuentes. Espero haber interpretsdo bién este concepto.

Las personas esperaban afuera del supermercado "Superofertas" para comprar los productos de primera necesidad. Estaban ansiosas porque estos habían comenzado a escasear por el paro de transporte, que llevaba varias semanas.

La fila era muy larga y daba la vuelta alrededor del supermercado por toda el área de estacionamiento y seguía hasta perderse de vista por una callecita entre hileras de casas sencillas con muchos árboles.

Los que estaban en los primeros puestos de la fila habían dormido en las afueras del supermercado y, cuando este abrió sus puertas a las 8 de la mañana, estaban soñolientos y cansados y se apresuraron a pararse para no perder su ubicación en la fila.

Las personas comenzaron a pasar en grupos de diez y, para mantener el orden, un grupo de policías se mantenía en la entrada del supermercado y el estacionamiento. Poco a poco la fila fue avanzando.

Adentro, las cajeras no tenían descanso y los trabajadores que organizaban la mercancía y reponían lo que se iba agotando, iban y venían desde el almacén bajo la atenta mirada de los supervisores.

Cerca de la hora del mediodía, la fila seguía estando larga porque cada vez iba llegando más gente.

El Sr. Antonio, como lo llaman los trabajadores que reponen la mercancía, está muy atento a la cantidad de harina de maíz y a la mantequilla, porque eran los productos que más se compraban.

Se acercó a uno de los jóvenes trabajadores.

"Juan, casi no queda harina de maíz y tampoco mantequilla."

Una señora que estaba en la fila de la caja escuchó lo que el hombre dijo y pensó que la harina y la mantequilla no iban a alcanzar para las personas que estaban afuera en la fila.

"Qué bueno que nos vinimos temprano. Por eso es que dicen que el que madruga coge agua clara."

"Eso es muy cierto, amiga, y nosotras nos vinimos cuando aún no había amanecido. Allá las personas que por flojas no salieron temprano."

[fuente](https://pixabay.com/es/illustrations/supermercado-compras-carretilla-8577513/)

Las dos amigas pagaron lo que compraron y salieron muy satisfechas. Caminaron hacia la salida del estacionamiento, mirando con desdén a las personas que estaban esperando en la fila para pasar al supermercado.

"Ya se va a acabar la harina y la mantequilla; ojalá que ustedes puedan comprar, pero los de atrás... muy difícil."

Este comentario se regó como la pólvora, desde el inicio hasta el final de la fila, alterando el orden que mantenía. Las personas comenzaron a ponerse nerviosas. El hambre y el calor también hicieron su efecto. Algunas intentaron colearse.

"¿Tantas horas esperando para no poder comprar?" Dijo una joven en voz alta.

"Seguro que no van a dejar pasar a más nadie y yo que vengo desde lejos". Un hombre se lamenta con su hijo que lo acompaña.

Una anciana que está sentada en la acera le dice a su nieta. "Mijita, tendremos que regresarnos sin comida."

"Abuela tengo hambre."

Un hombre joven grita a toda voz agitando a las personas: "¡No nos pueden hacer esto! "¡Tenemos que protestar! ¡Vamos!" y corre hacia la entrada del estacionamiento.

Muchas personas lo siguen, mientras las personas de más edad se mantienen temerosas en su fila.

Los policías ven llegar a la multitud y cierran las puertas para impedir que entre al supermercado.

Las personas gritan desaforadas y golpean las puertas para entrar. Esto se ha salido de control. Una joven saca su telefono y comienza a grabar. Un policía trata de quitarselo y ella corre, mientras las personas le gritan a la policía que la deje.

Los gritos de la gente, alsrmaron ia los que estaban dentro. El gerente, que era una persona de años de experiencia en resolver conflictos con los compradores, preguntó qué estaba pasando.

"Las personas están reclamando que los van a dejar sin comprar", le respondió una cajera.

"¿Y quién les dio esa información? Aquí hay comida para todos."  Y salió decidido a resolver este problema.

Caminó hasta la entrada y llegó hasta la puerta, donde los guardias trataban de controlar a la multitud enfurecida.

"¡Escúchenme!" grito para hacerse oír. "¿Qué està pasando?"

"Nos dijeron que la comida se había acabado, respondió el hombre que inició la protesta."

"¿Y quién les dio esa información?"

No hubo respuesta.

"En el supermercado hay comida para todos. Lo que escucharon no fue verdad. Los responsables de armar este quilombo, y señalo a los que habían llegado a protestar, se van a ir para el final de la fila."

Los polícias acompañaron a estas personas, para asegurarse de que no hubiera mas problemas.

"Y ustedes" y miro hacia las personas que se mantuvieron en la fila, "quedense allí que ya van a entrar y podran comprar lo que necesitan."

Las personas se calmaron al escuchar estas palabras. Solo tenían que esperar con paciencia y asi lo hicieron.

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Muchas gracias por leer. Acá les dejo el enlace de la [iniciativa](https://hive.blog/hive-161447/@hiveargentina/cu-ntamelo-iniciativa-agosto-tell-me-about-it-ran6cw30) por si se animan a escribir. Invito a mis amigos @katleya, @maxjulisgf y @brujita18 a participar.

Versión en Inglés

People were waiting outside the "Superofertas" supermarket to buy basic necessities. They were anxious because these items had begun to run short due to the transportation strike, which had already been going on for several weeks.

The line was very long and wound around the supermarket, stretching across the entire parking lot and continuing out of sight down a narrow street lined with simple houses and many trees.

Those at the front of the line had slept outside the supermarket, and when it opened its doors at 8 a.m., they were sleepy and tired and hurried to their feet so as not to lose their place in line.

People began to enter in groups of ten, and to maintain order, a group of guards stood at the entrance to the supermarket and the parking lot. Little by little, the line moved forward.

Inside, the cashiers worked nonstop, and the workers who organized the merchandise and restocked items as they ran out came and went from the warehouse under the watchful eyes of their supervisors.

Around noon, the line was still long because more and more people were arriving.

Mr. Antonio—as the workers who restocked the merchandise called him—kept a close eye on the cornmeal and butter supplies, since those were the most popular items.

He approached one of the young workers.

“Juan, we’re almost out of cornmeal and butter.”

Tags: #spanish#initiative#iniciativa#relato#fiction#hispapro#entropia#waiv#neoxian

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