vgalue (@vgalue)
Un día más es un día menos
17.220
Martín salió del departamento temprano porque no aguantaba el encierro. La semana de trabajo frente a la computadora lo tenía contracturado y con la cabeza a punto de estallar. No tenía un plan fij...
Sucio y desprolijo
Llevaba meses esperando este viaje a Capital. No venía a hacer compras ni a ver ningún espectáculo: mi único objetivo era encontrar la estrella del Carpo. Soy fanático de Pappo desde que tengo uso ...
Una muestra de amor gatuno
Era martes por la tarde y el sol pegaba fuerte por la ventana. Yo estaba en casa, con la computadora encima de la mesa, concentrado en terminar un trabajo. Estaba escribiendo y moviendo la mano sob...
Ropa sucia
Todos los miércoles, cuando el sol del mediodía pegaba fuerte, Carmen salía a su pequeño balcón en el tercer piso. No era gran cosa, solo un espacio estrecho con barandillas de metal verde y una re...
La prisa a cambio de la vida
No llovía, pero el cielo estaba encapotado y gris, de ese humor que tienen las tardes largas y frías. Como siempre, el paso a nivel de la calle Juramento era un nudo. Autos esperando, el semáforo e...
Alfredo y el mar de los problemas.
Alfredo siempre sintió que su vida era una llanura sin fin, una llanura de tierra reseca y días iguales. De niño, mientras los otros chicos jugaban a piratas, él prefería mirar las nubes y construi...
Fútbol con amigos
El sábado pasado volvió a armarse el partido del mes. Como siempre, organizarlo en el grupo de WhatsApp de 6to fue un caos total: entre los que pedían cambiar la hora, los que se olvidaban las zapa...
La chica de las gafas
A las cuatro de la mañana, Palermo entra en un silencio raro. De esos que dura cinco minutos antes de que pase el primer colectivo de la línea 39 a romper todo. Rodrigo tenía las manos manchadas de...
El pan y las preguntas
A Mafalda le gustaban los domingos, sobre todo por la mañana. No había escuela, la casa olía a café recién hecho y el sol entraba por la ventana. Pero ese domingo, la paz se rompió pronto. —¡Mamá! ...
Bonito
Mara no pegaba ojo. Miraba el reloj de la cocina: las tres de la mañana. Ya iban dos noches sin su Bonito. Se asomaba a la ventana y llamaba bajito, por si acaso: “¿Bonito? ¿Gatito?”. Pero solo res...
El terrible aviso
El reloj en la muñeca izquierda de Andrés pesaba más de lo habitual esa tarde, no por el dispositivo en sí, sino por la tensa calma que se respiraba en Caracas. Llevaba días leyendo sobre el libro ...
Las medias de la suerte
Para la mayoría, es solo un par de calcetines de algodón blanco un poco estirados. Pero para mí, este par que ves en la foto, es el talismán más poderoso del mundo. Es mi cábala innegociable. Todo ...
El mundial en la oficina
¡Hola, ma! ¿Cómo andan todos? Te mando esta foto que saqué recién en la oficina. ¡Mirá cómo quedó el "bunker"! No te das una idea de lo que fue armar todo esto. Entre laburo y laburo, y el jefe que...
El Blockazo
Joseph sentía que cargaba con un trofeo, no con un chocolate. Sus dos manos apenas alcanzaban para sostener el paquete gigante del Blockazo de Cofler. Un kilo entero de chocolate con maní. Envolto...
La galletitas de los campeones
El cartelito lo decía claro: "Cookies Selección Mundial '26". Estaban en la vitrina de la cafetería de la esquina, envueltas en celofán brillante, esperando a que alguien se las llevara antes del p...